El plan de Dios para el hombre

Febrero 5, 2008

Lección II

El Comienzo del Reinado de la Muerte

Fue el designio de Dios que el hombre disfrutara de la vida eterna en la tierra, pero fue necesario que él demostrara su mérito para disfrutar de la bendición de vida en su hogar terrenal al demostrar su obediencia a la ley divina. La penalidad por la desobediencia de la ley de Dios fue la muerte. —Gén. 2:15-17; Rom. 6:23

Dios declaró su ley de una manera muy sencilla y así expresó claramente cual sería la penalidad por la desobediencia. Pero Satanás, hablando por medio de la “serpiente”, le dijo a Eva que la muerte no sería el resultado de desobedecer el mandamiento de Dios. —Gén. 3:1-5

A través de los años desde aquel tiempo, esta falsedad ha sido expresada de muchos modos distintos, con el resultado de que pocos han creído que la muerte es una realidad. La mayoría de los religiosos en todas partes del mundo pagano y cristiano profeso insisten que “la muerte no existe.” Así que ellos están de acuerdo con la falsedad viciosa perpetrada por el Diablo en el Jardín de Edén.

Eva misma fue engañada por la mentira del Diablo y tomó de la fruta prohibida. Entonces ella se la ofreció a Adán y él la tomó. Pero Adán no fue engañado. Él sabía lo que sería el resultado de su desobediencia. —1 Tim. 2:14

Creemos que tal vez es posible que Adán careciera de fe en la capacidad del Creador de tratar con la transgresión de Eva de una manera que sería a su favor; entonces él deliberadamente desobedeció, sintiendo que la vida no valdría la pena sin su ayudante, Eva. Sin importar su razonamiento, su pecado fue voluntario, y la sentencia divina de la muerte vino sobre él. (Gén 3:17-19) Eva también experimento la misma condena.

La transgresión y la condena de nuestros primeros padres sucedieron antes del nacimiento de sus hijos. Esto significa que el proceso de morir ya había comenzado cuando nacieron sus hijos. Así que su prole fue imperfecta y automáticamente cayó bajo la condena de muerte. —Rom. 5:12

De este modo comenzó el reinado del pecado y de la muerte que ha continuado por más de seis mil años. Durante este tiempo han sufrido y han muerto millones de personas. La tristeza, las enfermedades, y el dolor mental y físico han sido experimentados por todos, tanto jóvenes como viejos, en cada generación. Este período largo del sufrimiento humano se describe en la Biblia como una noche de llanto que ha sobrevenido a la raza humana a consecuencia de la ira o la condena de Dios, que recae sobre la gente debido al pecado. (Sal. 30:5) Sin embargo, al debido tiempo de Dios, como veremos más tarde, habrá una liberación del sufrimiento y de la muerte.

El Apóstol Pablo dijo que “la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia.” (Rom. 1:1 8) Ésta es revelada por todo lo que las enfermedades y la muerte nos recuerdan. Verdaderamente, el hombre está aprendiendo el resultado terrible de transgredir la ley divina.

AYUDAS PARA LOS ESTUDIANTES

Preguntas

A fin de entender el plan de Dios para el rescate del hombre caído en la muerte, es necesario captar de forma clara exactamente lo que pasó en el Jardín de Edén. ¿Puede usted contestar estas preguntas?

  • ¿Cuál fue la condición bajo la cual las criaturas humanas perfectas de Dios pudieran disfrutar de la vida eterna en la tierra?

  • ¿Cuál es la penalidad divina para el pecado, y cuál fue el engaño de Satanás al respecto?

  • ¿Fue engañado Adán por Satanás en cuanto a la penalidad por el pecado?

  • ¿Cuál pudiera haber sido la razón de que Adán decididamente transgredió la ley de Dios?

  • Explique por qué la prole de Adán heredó la condena de muerte.

  • ¿Cuál es una de las maneras por la cual la Biblia describe el reinado del pecado y de la muerte?

  • ¿Cómo se revela la ira de Dios desde el cielo?

Material de Referencia

La Reconciliación Entre Dios y el Hombre,” páginas 407-409

Resumen de los Pensamientos Importantes

La obediencia a la ley de Dios es la condición bajo la cual todas las criaturas inteligentes de Dios puedan disfrutar de una continuación de su favor y de las bendiciones de la vida eterna.

 

 


El Plan de Dios para el hombre

Febrero 5, 2008

Lección I

La Creación del Hombre

Los seis “días de la creación” a los cuales se hace referencia en el primer capítulo del Libro de Génesis no se relacionan con la obra original de crear el universo, sino con la preparación de nuestra tierra para sostener la vida, la vida humana en particular. Se nos informa que la tierra ya existió antes del comienzo de estos “días” de la creación. Gén. 1:2 (A).

En realidad estos días eran épocas largas de tiempo durante las cuales se llevó a cabo la preparación gradual de la tierra para la habitación humana. Fue hacia el final del sexto “día” que el hombre fue creado, a la imagen de Dios, y se le mandó multiplicarse y llenar la tierra. (Gén. 1:26-31) La “imagen de Dios” a la cual el hombre fue creado no significa una semejanza física, sino una moral. El hombre fue dotado con la capacidad de razonar y entender las instrucciones de Dios acerca de lo correcto y de lo incorrecto, de lo bueno y de lo malo. (B)

Ser creado a la imagen de Dios no implica que el hombre fue dotado con inmortalidad, tampoco significa que un “alma inmortal” fue implantada en alguna parte del organismo humano. La expresión “alma inmortal” no aparece en ninguna parte de la Biblia. La palabra “alma” simplemente significa una criatura. La criatura, Adán, consistía de un organismo animado por el “aliento de la vida.”—Gen. 2:7 (C)

La comisión de Dios a nuestros primeros padres para multiplicarse y llenar la tierra revela que el destino divino para el hombre fue que él debe habitar la tierra, la cual fue creada para ser su casa perdurable. (Isa. 45:1 8) El hombre fue creado como un ser terrenal, perfectamente adaptado al hogar que Dios le había preparado en la tierra. (1 Cor. 15:47) No se dijo nada a nuestros primeros padres sobre la posibilidad de transferirse a otra parte del universo.

Se le dio al hombre el dominio sobre la tierra y sobre los animales inferiores. (Sal. 8:4- 8) Él debía “sojuzgar” la tierra, significando esto que debía ponerla bajo su control y hacerla hermosa, útil, y fructífera. En el hogar paradisíaco que el Creador les proveyó a nuestros primeros padres, había belleza así como un suministro abundante de comida que sostenía la vida. —Gén. 2:8,9

Puede asumirse que este maravilloso hogar paradisíaco fue diseñado por Dios para servir como un modelo operativo para el hombre a medida que procuraba realizar la comisión dada a él para llenar la tierra con su prole, y sojuzgarla. Y no es difícil imaginar cómo hubiera sido la situación si el objetivo divino hubiera sido realizado de acuerdo con los arreglos del Creador.

A medida que la familia humana aumentaba en número, aquel hogar paradisíaco que Dios especialmente preparó “en Edén, al oriente” pronto hubiese sido demasiado pequeño, así que sus fronteras tendrían que ser ampliadas según la necesidad. Esto habría continuado hasta que toda la tierra se transformara en un paraíso enorme, lleno de una familia humana perfecta y feliz que disfrutaba de salud y de vida perfecta perdurable, regocijándose en la luz del sol de la sonrisa del Creador. Esto fue el objetivo de Dios en la creación del hombre.

AYUDAS PARA LOS ESTUDIANTES

Preguntas

A fin de entender el plan de Dios para la salvación humana del pecado y de la muerte, es esencial saber el propósito divino en la creación del hombre. ¿Puede usted contestar estas preguntas?

  • ¿Se describe la creación original del universo en el primer capítulo de Génesis?

  • ¿Fueron los “días de la creación” de Génesis períodos de veinticuatro horas?

  • ¿En qué sentido fue creado el hombre a la imagen de Dios?

  • ¿Fue creado el hombre inmortal o se le dio un “alma inmortal”?

  • ¿Qué es un alma humana?

  • ¿Qué fue implicado por el mandamiento de Dios de llenar la tierra y ejercer dominio sobre ella?

Explique lo que habría experimentado la raza humana si la voluntad del Creador hubiera sido realizada sin interrupción.

Material de Referencia

(A) “La Nueva Creación,” página 18, par. 1
(B) “La Nueva Creación,” página 39
(C) “La Reconciliación Entre Dios y el Hombre,” páginas 307, 308

Resumen de los Pensamientos Importantes

El hombre fue creado a la imagen moral de Dios, dotado con la capacidad de distinguir lo correcto de lo incorrecto. Se le encargó la comisión de multiplicarse y llenar la tierra, la cual Dios creó como su casa eterna.